Teoria de la biblioteca

La frase bonica d’avui:

Para traducir no hace falta leer una biblioteca de estudios de traducción, pero es imprescindible leer una biblioteca.
Martín Schifino en aquest Trujamán, tot agradable i recomanable

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Temps ençà

La citació del dia: un article (recomanable) d’El Trujamán sobre com la correcció pateix per les ganes d’estalviar temps i diners acaba amb un bonic elogi a l’ofici. Llàstima que ja tingui quatre segles…

En fin, que mucho han cambiado los tiempos con respecto a los Siglos de Oro, cuando, según refiere Francisco Rico en ‘El texto del «Quijote»’ pp. 76-77, era común opinión que «“la mayor perfección y pureza de la impresión consiste en los correctores”, a quienes se consideraba como la aristocracia de la profesión y aun el “alma del libro”». No sólo eso, sino que «en 1622, para ponderar la rudeza de los turcos, bastaba apuntar: “como tan bárbaros, no tienen correctores que corrijan sus escritos”».
David Paradela López, «Traducir a la letra: C de corrección con B de barbarie»

Per cert, què deuria ser l’equivalent al bolígraf vermell?


Un símil

Com totes les comparacions, generalitza i es deixa coses, però també en mostra, i fa pensar una mica sobre el nostre ofici, aquí en una reflexió sobre per què les traduccions envelleixen més que l’original.

El original suele ser un reloj fabricado en Suiza, con una maquinaria de la máxima precisión, con unas piezas hechas a partir de los materiales más nobles y más caros. El original es un Rolex de precio prohibitivo, vaya (y la metáfora crematística nos podría servir aún mejor si se piensa que traducimos para quienes carecen del poder adquisitivo, digo de la competencia lingüística necesaria, para leer el original, para comprar el Rolex ‘made in’ Suiza). La traducción sigue siendo un Rolex, pero fabricado en Taiwan. De hecho, la traducción se suele hacer en condiciones infrahumanas, en un taller a espaldas de cuyos tornos están las camas calientes en las que dormimos por turnos los chinos estajanovistas del oficio.
Miguel Martínez-Lage, ‘El Trujamán’, 3 d’agost de 2010

(Rebut via Twitter, per cert.)